Beneficios del yoga

"La vida eterna pertenece a aquellos que viven en el presente"

Wittgenstein

Los beneficios de la práctica del yoga son muchos y variados. El yoga actúa sobre la totalidad del ser humano.

Actúa en el plano físico facilitando el equilibrio general del cuerpo y el funcionamiento de los órganos, mejora la circulación, la oxigenación y la flexibilidad de los músculos.

Actúa en el plano psicológico proporcionando serenidad y equilibrio emocional, amplia el campo de la conciencia, la apertura al exterior y facilita la armonización entre la capacidad para retirarnos hacia nosotros mismos y la apertura a los demás.

Actúa también en el plano mental porque facilita el análisis racional de la realidad y la objetividad a través de la meditación, la concentración y la atención mental. En este sentido mejora la agilidad mental y la focalización de la mente en una actividad concreta. Retrasa el deterioro habitual que se produce con los años.

Finalmente la práctica del yoga normaliza y profundiza en nuestra vertiente espiritual, la que se hace las preguntas fundamentales de todo ser consciente: ¿Que hacemos aquí? ¿Qué sentido queremos dar a nuestra vida? ¿Qué es importante para nosotros? ¿Cual es la jerarquía de valores con la que actuamos? ¿Existe Dios?

El yoga estimula las respuestas personales, profundamente indagadas en nosotros mismos, unas respuestas que se van construyendo a lo largo de nuestra vida. El desarrollo espiritual nos impulsa a preguntarnos y también acallarnos y disfrutar del misterio y el asombro de la vida, de toda vida.

Beneficios

Espirituales

Físicos

Mentales

Psicológicos

Es la aplicación del yoga físico, a nivel preventivo o terapéutico, por medio de los asanas y del pranayama.

¿Qué conseguimos desde el mantenimiento, la inmovilidad y la relajación en la postura?: El doctor Miguel Fraile, en su libro"Yogaterapia: Curso de formación", nos responde: "dar un profundo masaje a distintos órganos y partes del cuerpo, imposible desde otras técnicas". Junto con la estimulación del sistema nervioso vegetativo parasimpático conseguimos estimular el tono muscular, la secreción hormonal de las glándulas tiroides, suprarrenales, o sexuales.

Adaptando la sesión de Yoga a casos concretos, podremos prevenir o mejorar:

  • Aparato músculo esquelético: Artrosis, osteoporosis, tendinitis, síndromes cervicales, contracturas musculares, dorsalgias, escoliosis, lumbalgias.
  • Sistema circulatorio: trastornos vasculares, insuficiencia cardiaca, varices, cefaleas vasomotoras.
  • Aparato respiratorio: insuficiencias respiratorias, asma, etc. Aparato digestivo: patologías como gastritis, estreñimiento, colón irritable.
  • Aparato urinario: favorece el buen funcionamiento de los riñones, previene problemas de tensión arterial.
  • Sistema endocrino: equilibrio hormonal. Sistema nervioso: Revitalización por estiramiento.
  • Sistema inmunológico: Fortalecimiento de todo el sistema inmunológico.
  • Embarazo: Resulta muy beneficiosa la práctica del Yoga durante todo el embarazo, teniendo la prevención de evitar posturas de presión sobre el abdomen. Son muy recomendables las de flexión anterior con piernas abiertas y todas aquellas en que fortalezcamos la musculatura del abdomen; imprescindibles también, son los ejercicios respiratorios.